El folclore argentino ha perdido a un referente. A los 80 años, ayer a la madrugada falleció el guitarrista Agustín Negro Gómez (foto) que permanecía internado a causa de una neumonía en San Martín (Buenos Aires) informó su hijo Andrés, también guitarrista.

Gómez se destacó por sus dotes como instrumentista e intérprete en el fenómeno de Los Andariegos. El grupo vocal contaba con la batuta y las canciones de Cacho Ritro y fue uno de los nombres fuertes del boom del folclore de la década del 60. Acerca de su colega, Ritro declaró: “fue un hermano de la vida y de la música. No conocí a otro guitarrista como él y era un creativo total”. El conjunto Los Andariegos nació a mediados de los 50 y en su larga carrera hizo un aporte decisivo al desarrollo sonoro de la música folclórica, a la que Gómez se integró a fines de la década siguiente junto a Ritro, Raúl Mercado y Alberto Sará.

“Esa formación de Los Andariegos fue impresionante, un hito; después de ellos hacer folclore fue otra cosa. En lo musical Gómez partía de la intuición; para él la música era sonido puro”, aportó Santiago Giordano, periodista y escritor que trabaja en un documental sobre la historia de esa formación.

“El sonido era modernísimo, pero no tomaba ni del jazz ni de la música clásica, sino que venía de las entrañas de esas guitarras. Gómez, que sufrió el exilio, fue uno de los grandes guitarristas de la historia del folclore, y parte de una tradición de la época que quedó truncada primeramente por la dictadura”, expuso Giordano.